Arquitectura y patrimonio


Castillo
CERRO DEL CASTILLO DE LA YEDRA
La antigua ubicación del pueblo se encontraba a los pies de este castillo, hoy desaparecido, pero del que aún se conservan algunos restos como aljibes excavados en la roca, restos de muralla así como cimientos de viviendas.

Fue destruido por Don Rodrígo Manrique, padre del ilustre poeta, Jorge Manrique, ante su posible toma por los árabes, lo que supondría una amenaza para el vecino Castillo de Segura.

Hoy en día es usual entre los habitantes del lugar pasearse hasta él, ascender a la cima y disfrutar de impresionantes panorámicas de la comarca y del núcleo urbano de Torres.
El Castillo de la Yedra fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

Lavadero
El lavadero, hoy convertido en un espacio etnográfico, tuvo su mayor uso a mediados del siglo pasado llegando a usarse hasta casi nuestros días. Se modificó a principios de los setenta.

Se divide en tres partes. El lavado comenzaba en la parte baja, con el enjabonado principal de la ropa, ascendiendo a medida que la ropa se iba aclarando hasta el aclarado final en la parte alta del lavadero.

Ermita
La tradición oral cuenta que la Virgen se apareción a un pastor del pueblo, al pie de una encina situada en el lugar. A esa Virgen la bautizarían como Virgen del Campo. En honor a esa aparición, erigieron la "ermita antigua", según consta en un documento fechado en la villa de Torres el día seis de diciembre de mil quinientos setenta y cinco.
El actual templo, consagrado a la veneración de la Virgen del Campo, fue construido en 1.957, anexo a un manantial emblemático, uno de los que se nutre el pueblo, La Fuente de La Ermita, desde hace más de 400 años.

En ella se realiza todos los años a finales de Mayo, la romería del "Ocho de Torres", haciéndose la ascensión de la Virgen, que se queda en la ermita hasta el día ocho de septiembre.

Torre del Homenaje
Entre su patrimonio histórico cabe reseñar la Torre del Homenaje, del siglo XIV, declarada Bien de Interés Cultural en 1985.
Según Don Valeriano Romero, en su obra Torres de Albanchez Miscelánea Histórica y Arqueológica, (ed. El Olivo, 2007), "se trata de una construcción de carácter militar, sólida y austera, incorporada y cimentada sobre una roca natural. Su estructura es de sección cuadrada, edificada con obra de mampostería y esquinas reforzadas con bloques de piedra de cantería careada. El interior se distribuye en tres plantas: el sótano, que alberga la sala del aljibe en donde se recogían las aguas pluviales para el servicio de la torre; el primer y segundo piso, con techos abovedados, están divididos por un muro central, [...] Para reforzar su seguridad, contaba con dos torreones o cubos tubulares ataludados en las esquinas, orientados al poniente y unidos entre si por el característico corredor de ronda."

Iglesia
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Presentación se empezó a construir en el siglo XVI. Se alza en la plaza pública del municipio. Su planta es rectangular con una sola nave dividida en cuatro tramos que cubren bóvedas de medio cañón con arcos pseudofajones. El coro está situado en alto, a los pies, protegido por una baranda de madera labrada. Un arco toral de medio punto indica el acceso a la sacristía, situada en el lado del Evangelio. La cabecera, de base cuadrada se le añadió en el siglo XVII.
La portada es obra de cantería del siglo XVI y abre con arco de medio punto con arquivoltas que apoyan sobre sálmeres y jambas despiezadas.
La torre, construida en el siglo XX, es lo menos valioso y no queda integrada en el conjunto del templo.


Arco del Mayorazgo
En Torres de Albanchez se han ido perdiendo paulatinamente mansiones señoriales de interés cultural, como la llamada Casa del Mayorazgo, de la que se ha conservado su portada renacentista y herrajes característicos de la segunda mitad del siglo XVI. La portada es adintelada, provista de zapatas con ménsulas roleadas en el intradós y tres espejos labrados con cueros apergaminados en el trasdós, uno de ellos con rostros barbados de perfil.
Otro de los edificios antiguos que se han perdido es la Casa de La Tercia, usada antaño para almacenar el grano perteneciente al tercio o tributo local. Data del año 1575.



Eras
Antiguamente eran utilizadas para trillar y aventar el grano de trigo. Están localizadas en lugares en los que se aprovechaba el viento, por ejemplo en El Ejido.
Primero se barría la era y se preparaba para cuando se trajeran los haces. Después se "acarriaban" los haces con el carro y se traían desde las tierras hasta las eras. Luego se hacían las hacinas, que eran los montones donde se colocaban los haces y, por último, se trillaba.
Para trillar se empezaba por echar la parva, que consistía en desatar los haces y echarlos extendidos por toda la era. Luego se enganchaban las bestias al trillo y... ¡a trillar!. Y después se tornaba con la horca para dar la vuelta a la parva y que todo quedase bien trillado.